Copa Asiática 2019: Corea del Sur, a cortar la sequía

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El equipo dirigido por el portugués Paulo Bento intentará alzar el trofeo por primera vez en 59 años. En el Grupo C tendrá a la China de Marcello Lippi como máximo rival, en un grupo que completan los debutantes Filipinas y Kirguistán.

COREA DEL SUR: PAULO BENTO BUSCA TERMINAR CON LA SEQUÍA

Corea del Sur tiene el hábito de reemplazar a su entrenador en el período previo a la Copa Asiática, pero si Paulo Bento puede emular el desempeño de Uli Stielike hace cuatro años, la recompensa habrá valido la pena para los dos veces campeones.

Stielike fue nombrado en septiembre de 2014, solo cuatro meses antes del mejor torneo internacional de la región, pero aún así logró guiar a Corea del Sur a la final en Australia, donde perdieron 2-1 en tiempo extra ante los anfitriones.

Tras la eliminación en primera ronda en Rusia 2018, Corea del Sur tiene otra cara con Bento al frente, quien asumió el cargo en agosto luego de la salida de Shin Tae-yong, el entrenador en el Mundial.

Al igual que Stielike, Bento ha tenido poco tiempo de trabajo antes de la Copa Asiática, pero con los surcoreanos invictos en sus seis partidos a cargo, el optimismo está creciendo de cara al debut ante Filipinas en Dubai.

Bento se apresuró a aplacar las expectativas para el próximo torneo en Emiratos Árabes Unidos. “Puedo entender que podemos tener expectativas positivas para la Copa Asiática porque nos hemos desempeñado bien en los últimos seis partidos. Confío en que jugaremos bien, pero también sé que no somos el único equipo que persigue el título. Otros equipos también estarán listos. No creo que seamos los principales favoritos”, subrayó el estratega en declaraciones reproducidas por la agencia surcoreana Yonhap.

Corea del Sur ganó las dos primeras ediciones de la Copa Asiática en 1956 y 1960, cuando el torneo solo tenía cuatro equipos compitiendo por el título. Esa hazaña no pudieron volver a repetirla, con cuatro finales perdidas desde entonces, incluyendo la última en 2015 frente a Australia.

La tarea de Corea del Sur en la fase de grupos se ha vuelto más difícil debido a la ausencia del capitán Son Heung-min, quien se ausentará de los dos primeros juegos en virtud de un acuerdo con su club Tottenham Hotspur.

Los Spurs acordaron liberar a Son para el torneo de fútbol de los Juegos Asiáticos de este año, que no es un evento aprobado por la FIFA, con la condición de que no participe en los amistosos de noviembre y en la primera parte de la Copa Asiática.

Sin embargo, los coreanos aún deben tener suficiente potencia de fuego para pasar a la fase eliminatoria, con el delantero de Gamba Osaka, Hwang Ui-jo, disfrutando de una gran forma marcada bajo la conducción de Bento y Ki Sung-yueng impresionando en el corazón del mediocampo del Newcastle United en las últimas semanas.

Si Son puede llevar su poder de fuego de la Premier League a la Copa Asiática cuando se reúna con el equipo en el cierre de la primera ronda ante China, la espera de casi 60 años de los surcoreanos podría terminar.

CHINA: UN CUESTIONADO LIPPI LIDERA LAS ILUSIONES DE UN POSTERGADO SALTO

Cuando Marcello Lippi se hizo cargo del problemático equipo nacional de China hace poco más de dos años, había muchas esperanzas de que el italiano ganador de la Copa del Mundo pudiera iniciar el postergado regreso de la nación más poblada del mundo al nivel más alto del fútbol asiático.

Pero, a medida que el mandato del septuagenario estratega se acerca a su final en la Copa Asiática de Emiratos Árabes Unidos, la pregunta es si Lippi ha hecho una gran diferencia.

Tras un repunte inicial bajo el mandato del italiano, China ha logrado solo tres victorias en nueve juegos oficiales en 2018, con golpes a manos de Gales y República Checa en la Copa de China en marzo, ejerciendo presión sobre el veterano estratega.

Su equipo también ha mostrado dificultades para marcar goles, anotando solo siete veces en esos nueve partidos y sin goles en encuentros consecutivos con Qatar, Bahrein e India en septiembre y octubre.

En este punto del mandato de Lippi, los chinos esperaban estar más cerca de su objetivo de restablecerse entre la élite de Asia. En cambio, acuden a la Copa Asiática con bajas expectativas e incluso con una moral por el suelo.

La confianza sostenida de Lippi en un grupo de jugadores envejecidos del núcleo de su antiguo club Guangzhou Evergrande podría ser contraproducente, con lesiones que ya afectaron a algunos de ellos antes de que comience el torneo.

El portero Zeng Cheng se quedó fuera del equipo en el último minuto debido a una lesión, mientras que el lateral izquierdo habitual Li Xuepeng abandonó la concentración en Doha como resultado de un problema en el tendón de Aquiles, que deja a Lippi desguarnecido en la faz defensiva.

Mientras tanto, el capitán Zheng Zhi, sigue siendo parte integral del equipo a pesar de sus 38 años, mientras que el defensa central clave, Feng Xiaoting, es uno de los muchos que superan los 30.

Sin embargo, el entrenador comenzó a apoyarse más en los talentos del SIPG Shanghai que ganó el título de la Superliga china por primera vez en 2018, con Yan Junling en la portería y She Ki como socio de Feng en la defensa central.

Y el goleador Wu Lei es la principal carta ofensiva, aunque para eso, el máximo artillero de la última Superliga china deberá trasladar su estado de forma a la selección, algo que rara vez ha logrado.

Pocos argumentos para la ilusión de la China de Lippi que, sin poder de gol y con un equipo antiguo, parece estar tan lejos del ritmo como antes de la llegada del italiano.

FILIPINAS: LA DEBUTANTE QUE SUEÑA DE LA MANO DE SVEN GORAN ERIKSSON

La contratación sorpresiva del sueco Sven-Goran Eriksson como entrenador de Filipinas generó un impacto a nivel internacional y la ilusión es que su onda expansiva en un país apasionado por el básquetbol se extienda más allá de la Copa Asiática.

Los Azkals jugarán en el campeonato continental por primera vez, pero fue el nombramiento del exentrenador de Inglaterra en un contrato a corto plazo en octubre lo que atrajo la atención mundial del fútbol filipino.

El currículum de Eriksson habla por sí mismo: el estratega de 70 años ganó el título de la Serie A con Lazio en 2000 antes de guiar a Inglaterra a los cuartos de final de las Copas del Mundo en 2002 y 2006.

La capacidad del país para atraer a un entrenador con el historial de Eriksson ha hecho que el mundo del fútbol tome nota.

El primer trabajo de Eriksson fue liderar el equipo durante el Campeonato del Sudeste Asiático, en el que Filipinas alcanzó las semifinales por cuarta vez en cinco torneos antes de perder ante los futuros campeones de Vietnam.

Pero la Copa Asiática será una prueba más exigente para un equipo sostenido por la llegada de un grupo de jugadores nacidos en Reino Unido, con los hermanos Phil y James Younghusband y el actual portero de Cardiff City, Neil Etheridge a la cabeza. Así, inició un repunte en sus actuaciones y tuvo una mejora en su nivel.

Al jugar en la final de la Copa Asiática, los Azkals darán un paso más hacia adelante, mientras que el aumento de la publicidad que se obtiene al contratar a Eriksson ha despertado el interés de otros jugadores nacidos en el extranjero.

KIRGUISTÁN: CON EL PREMIO DE PARTICIPAR

Kirguistán hará su primera aparición en una Copa Asiática tras avanzar en un grupo eliminatorio que contó con India, Macao y Myanmar.

El equipo de la antigua República Soviética ingresó a la Confederación Asiática de Fútbol en 1994 y carece de experiencia a nivel continental.

El equipo liderado por el ruso Aleksandr Krestinin cuenta con los talentosos Anton Zemlianukhin y Vitaly Lux como principales esperanzas para alcanzar un lugar en los octavos de final.

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