Suecia se postula como la revelación ante Suiza

Rusia 2018

El combinado nórdico se clasifica para los cuartos de final gracias al solitario gol de Forsberg.

 

Ya lo fue en 1994 y 24 años después Suecia quiere volver a ser la revelación de este Mundial de Rusia. No tiene estrellas de relumbrón en su conjunto, en el que destaca el músculo y la fiereza defensiva, pero con la palabra equipo grabada a fuego en su frentes han alcanzado los cuartos de final en Rusia, un hito que no conseguían desde aquel verano en Estados Unidos. Su victoria sobre la solvente selección de Suiza es un mensaje más en este Mundial en contra de los personalismos de las grandes estrellas.

Liberados de Zlatan Ibrahimovic, el jugador de más talento de su país pero que lo ha condicionado todo durante años, Suecia se ha encaramado a los cuartos de final con una fórmula muy sencilla basada en el bloque. Ante Suiza no fueron ni siquiera superiores, pero el solitario gol de Forsberg les permite seguir soñando con un objetivo que parecía inalcanzable.

La renovada Suecia se ha convertido en un grupo de guerreros con una idea clara de lo que quieren hacer pero, eso sí, con graves carencias técnicas en la asociación. Un estilo directo les concede el potencial ofensivo necesario para ser peligrosos a la hora de atacar a cualquier equipo. Logró poner contra las cuerdas a Alemania con muy poco en la fase de grupos y ante México demostraron su contundencia. Pero en su camino a Rusia ya había sido el verdugo de Holanda e Italia.

Nada tiene que ver los últimos equipos suecos que brillaron en el panorama internacional, como el combinado que liderado en el campo por Ravelli, Brolin y Anderson, alcanzó el tercer puesto en Estados Unidos’94. Pero si destaca por su talento Emil Forsberg, de quien se esperaba más en este Mundial hasta su aparición en octavos con un gol decisivo.

La apuesta, ya superada la era Ibrahimovic, es más plana y ausente de artificios técnicos, pero poderosa en lo defensivo. Pese a ello, ante una Suiza que es su antónimo futbolístico, gozaron de las mejores ocasiones de gol en el primer tiempo. Berg y Ekdal perdonaron goles cantados, pero unas veces las intervenciones de Sommer y otras la poca pericia ante la portería rival ante un escenario tan grande, les privó de su objetivo.

Suiza pasa por ser, en cambio, una selección más camaleónica, capaz de adaptarse a cualquier rival gracias a su solidez y su amplio abanico de recursos. Los de Pektovic llevaron el peso del partido de principio a fin, martilleando de forma constante la coraza nórdica. Shaquiri, la estrella de este combinado, no estuvo muy acertado en sus apariciones, y esa imprecisión unida a la ausencia de espacios hizo que su dominio fuese casi estéril.

Suiza llegó más, pero Suecia llegó mejor. El fútbol directo nórdico les permitió obtener más rédito ofensivo gracias a las llegadas desde la segunda línea de Ekdal y Forsberg. El laborioso fútbol de Suiza apenas fue capaz de arañar el caparazón de su rival, compacto como pocos en este Mundial, mientras el mazo sueco se mostraba más contundente.

La disciplina y el orden de Suecia les permitió soportar el dominio suizo en el primero tiempo y también el arreón inicial del segundo acto. Superados por el escenario, ninguno de los dos equipos fue capaz de imponer su talento sobre el rival durante muchos minutos. Hasta que apareció el jugador de más clase del partido, Emil Forsberg, para hacer la luz ante tanta oscuridad.

El jugador del Leipzig fue el catalizador del poco juego sueco, y una de sus pocas llegadas a la frontal fue capaz de soltar un disparo con intención. El balón golpeó en Akanji y despistó a Sommer para hacer el primer gol del encuentro en el minuto 67.

Suiza sacó la caballería para intentar mantenerse con vida en el Mundial. Seferovic y Embolo, dos delanteros, fueron la respuesta de Petkovic al gol de de Forsberg. Todo lo intentaron los helvéticos en unos últimos minutos en los que los suecos se dedicaron a hacer lo que mejor saben, pero Olsen no sufrió más que con un remate de Seferovic a centro de Ricardo Rodríguez.

Después de 24 años de ostracismo, Suecia vuelve a los cuartos de final de un Mundial. Su mérito es ser capaz de superar a cualquier rival sin artificios sin necesitar de la influencia de estrellas como Ibrahimovic. A estas alturas ya debería ser una amenaza real para cualquiera. Por avisos no habrá sido.

Ficha técnica:Suecia, 1 – Suiza, 0

Suecia: Olsen; Lustig (Krafth, m.81), Lindelöf, Granqvist, Augustinsson; Claesson, Svensson, Ekdal, Forsberg (Olsson, m.81); Berg (Kiese Telin, m.90) y Toivonen.

Entrenador: Janne Andersson.

Suiza: Sommer; Lang, Djourou, Akanji, Rodríguez; Behrami, Xhaka; Shaqiri, Djemaili (Seferovic, m.74), Zuber (Embolo, m.74); y Drmic.

Entrenador: Vladimir Petkovic.

Goles: 1-0, min. 66: Forsberg.

Árbitro: Damir Skomina (SVN). Amonestó con tarjeta amarilla a Lustig (min. 30), Behrami (min. 61), Xhaka (min. 67) y expulsó por roja directa a Michael Lang (min. 93) por hacer una falta a un contrario en clara opción de gol.

 

 

Fuente: lavanguardia.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *