El ‘fair play’ da un esperpéntico pase a octavos a Japón

Rusia 2018

Los nipones caen ante una Polonia eliminada, pero continúan vivos por la victoria de Colombia.

 

 

La frivolidad de Akira Nishino, seleccionador de Japón, de hacer hasta seis cambios en su once ante Polonia estuvo muy cerca de costarle una ridícula eliminación del Mundial de Rusia. Fue la victoria de Colombia, en el otro partido del grupo, lo que les dio finalmente una clasificación a octavos que no merecieron en su último encuentro. Empatados a todo con Senegal, su mejor balance en el fair play les permite estar en octavos. El miedo escénico pasó factura a un equipo que en sus dos primeros partidos había dejado una gran imagen, y terminaron cayendo ante un combinado, el polaco, que ya estaba eliminado.

Un gol de Bednarek al comienzo de la segunda parte provocó el pánico en el combinado nipón. Su dominio parcial en el partido se venía abajo con un golpe de fortuna polaco. Un punto clasificaba a Japón, pero lejos de buscarlo, al conocer que Colombia ganaba en el otro partido, decidieron defender el resultado, aunque en este caso fuese una derrota. Por una vez, el equipo que perdía no quería atacar por nada del mundo. Un esperpento que el público de Volgogrado penalizó con abucheos.

Cerca estuvo de pasarle factura ese exceso de confianza a Nishino. Solo Francia había hecho algo similar, pero los de Deschamps ya habían asegurado la clasificación. Enfrente, nada se jugaba Polonia, pero tras la experiencia de España frente a Marruecos, el riesgo parecía excesivo para un combinado que nunca ha sido candidato a nada.

Los samuráis fueron superiores en el global a los polacos, pero solo a los puntos. Usami, Yamaguchi y Muto, los suplentes de Inui, Kagawa y Osako, no estuvieron a su altura aunque firmaron un papel digno. Entre ellos brilló Okazaki, con menos minutos en este Mundial por una inoportuna lesión. Pero su buen juego nunca cuajó en algo tangible. Un remate de Okazaki fuera y otro de Muto que despejó Fabianski fueron las ocasiones más claras en todo el primer tiempo.

La propuesta de Polonia volvió a ser muy decepcionante. Como sucedió en los dos partidos anteriores, a los de Nawalka no se les vio el talento que debe tener una selección cabeza de serie en este Mundial, con el octavo coeficiente FIFA. Nadie lo entendió en su momento, pero tampoco se explica la pobreza futbolística del equipo polaco en el torneo.

El técnico intentó paliar la falta de la claridad de ideas entre líneas de los encuentros precedentes con la presencia de Kurzawa, no el del PSG, sino un interior del Gornik Zabrze que ha destacado en la liga polaca. Sin embargo, la mezcla no funcionó porque el problema parece residir en la base del equipo.

Los polacos son jugadores con mucho oficio, bien considerados en sus equipos, pero con escasa pasión como bloque. El juego directo en busca de Lewandowski no hizo sino aislarlo todavía más del resto del equipo. El resultado fue un nuevo partido insulso en el que apenas crearon ocasiones sobre la portería de Japón.

Eso sí, dispusieron de la más clara en el primer tiempo en un remate de Grosicki que por muy poco fue capaz de despejar Kawashima y, por supuesto, en el segundo tiempo encontraron el gol en un balón parado muy mal defendido por Japón. Bednarek, que debutaba esta tarde, remató de forma plácida en el centro del área para provocar el drama japonés.

Nishino reaccionó rápidamente dando entrada al bético Inui, pero los nervios agarrotaban a una selección que ya fue capaz de reaccionar ante Senegal por dos veces. Claro que en aquella ocasión estaban sobre el campo los jugadores de más talento del equipo. Todo cambió con el gol de Yerry Mina para Colombia. De repente ya no había prisas. Era más importante mantener el resultado. Y más después de ver fallar a Lewandowski el segundo en un mano a mano con el portero.

Los últimos cinco minutos pasarán a la historia de los Mundiales por el esperpento de Japón. Pese a perder, decidieron no atacar y mover el balón en defensa ante la actitud también defensiva de Polonia, que esperaba en su campo. Confiaba Japón en que Colombia lograse el triunfo, aunque un gol de Senegal les habría dejado fuera. Nada cambió y, paradójicamente, el fair play les dio el pase a octavos.

Ficha técnica:Japón, 0 – Polonia, 1

0 – Japón: Kawashima; Hiroki Sakai, Yoshida, Makino, Nagatomo; Yamaguchi, Shibasaki; Gotoku Sakai, Okazaki (Osano, m.47); Usami (Inui, m.65); Muto (Hasebe, m.81)

Seleccionador: Akira Nishino

1 – Polonia: Fabianski; Bednarek, Glik, Berezynski; Jedrzejczyk, Krychowiak, Goralski; Kurzawa (Peszko, m.80); Grosicki, Lewandowski, Zielinski (Teodorczyk, m.80).

Seleccionador: Adam Nawalka.

Goles: 0-1: Bednarek.

Árbitro: Janny Sikazwe (Zambia). Amonestó al japonés Makino.

 

 

Fuente: lavanguardia.com

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