Teléfono Rojo, Argentina vuela hacia Kazán

Rusia 2018
La ‘albiceleste’ se impuso con agonía a Nigeria y se metió en octavos de final del Mundial.

 

Un lateral zurdo, reconvertido a central y rematando con la derecha. No hay mejor resumen de lo que está siendo Argentina en este Mundial, donde roza el desastre casi a diario pero sigue viva. Clasificada este martes de manera milagrosa para octavos de final gracias a su agónico triunfo frente a Nigeria. A última hora marcó Rojo, que agarró el teléfono y avisó a todos sus rivales que ponen rumbo a Kazán, donde les espera Francia en unos octavos de final con sabor a final.

La victoria en el último partido era lo único que alimentaba el sueño argentino de superar la primera fase tras los dos fiascos ante Islandia y Croacia. La victoria… y el resultado del otro partido del grupo, que también sonrió a los sudamericanos gracias al triunfo balcánico. Todos los astros se alinearon para señalar el camino de la albiceleste. Todos menos Messi, que firmó su primer tanto en la cita mundialista pero al que se le vio demasiado desconectado del juego en los momentos decisivos.

En cambio, Rojo se disfrazó de Peter Sellers y selló lo que parecía un milagro tras la goleada encajada por los de Sampaoli ante Croacia. Y es que nadie debe dar por muerta nunca a una selección como Argentina, que conoce el sabor de la gloria, lograda incluso con los peores paladares. Tampoco Francia, que partirá el sábado como gran favorita, pero que seguro que hubiera preferido medirse a Nigeria o Islandia.

El seleccionador argentino atendió a medias el reclamo de prensa y afición e introdujo algunas modificaciones en el once. El principal llegó en la portería, donde Armani, que debutó así como internacional, mantuvo ante Ighalo a Argentina con vida en los peores momentos y demostró que debería haber sido titular desde el inicio del Mundial. Todo lo contrario que Caballero, que no está para según qué cosas.

La presencia de Banega en el centro del campo también encendió alguna luz. El juego argentino pedía a gritos talento en la creación y antes del cuarto de hora de partido el sevillista ya se había asociado con Messi con un pase magistral, germen del primer gol de Leo en Rusia. Una jugada de fantasía, adornada con un control de ensueño del que sigue siendo el mejor futbolista del planeta.

La ventaja en el marcador pareció relajar a los argentinos, que se dedicaron a contemporizar. Jugaban con fuego, no sólo porque un gol de Islandia les dejaba fuera, sino también porque el empate de Nigeria no parecía ninguna quimera. De hecho, el empate se transformó en realidad tras una controvertida decisión de Çakir, que no consultó el VAR y señaló penalti por agarrón de MascheranoMoses no falló y situó temporalmente a los africanos en octavos.

Contra las cuerdas, Argentina echó de menos el liderazgo de Messi, perdido entre la telaraña de la defensa nigeriana y sin apenas entrar en contacto con el balón. El nerviosismo ya se había apoderado de los suyos, escenificado en los controles defectuosos de Di María, que incluso acabó sustituido. Un cambio en el que Sampaoli volvió a sus orígenes, sin mirar a Dybala y, en cambio, sacando a Meza, que no mejoró en exceso lo visto hasta ese momento.

La estampa no era nada alentadora para los intereses argentinos, incapaces de mantener la cabeza fría y esgrimiendo la precipitación como principal argumento. Higuaín alimentaba su leyenda negra con un remate a las nubes. Toda Argentina se llevaba las manos a la cabeza. El desastre acechaba y las consecuencias podían ser cósmicas en un país donde el fútbol es una religión.

Ausente Messi, no había soluciones. Francis, portero del Dépor B, apenas había sido puesto a prueba cuando el cronómetro ya amenazaba con el final del partido. Fue entonces cuando el talento dejó paso al corazón. Cuando Mercado puso el centro y cuando Rojo, con todo un país atado a su bota derecha, remató de volea a la red y puso en evidencia a Higuaín en milésimas de segundo. Pero ya era todo igual, incluso las formas, muy lejos de las esperadas. Lo importante era que Argentina estaba en octavos de final y Nigeria se quedaba en el camino. La albiceleste ya vuela hacia Kazán, así lo confirma un Teléfono Rojo.

Ficha técnicaNigeria, 1 – Argentina, 2

Nigeria: Uzoho; Moses, Balogun, Ekong, Omeruo (Iwobi, min. 89), Idowu; Ndidi, Etebo, Obi Mikel; Iheanacho (Ighalo, min. 46) y Musa.

Entrenador: Gernot Röhr.

Argentina: Armani; Mercado, Otamendi, Rojo, Tagliafico (Agüero, min. 79); Enzo Pérez (Pavón, min. 60), Mascherano, Banega, Di María (Meza, min. 71); Messi e Higuaín.

Entrenador: Jorge Sampaoli.

Goles: 0-1, M. 14: Lionel Messi; 1-1, M. 51: Moses, de penalti; 1-2, M. 86: Rojo.

Árbitro: Cuneyt Cakir (TUR). Amonestó a Balogun (min. 31), Mascherano (min. 49), Banega (min. 65), Obi Mikel (min. 90) y Messi (min. 93).

 

 

 

Fuente: lavanguardia.com

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