Australia y una ilusión sostenida por el buen fútbol

Copa Confederaciones 2017

De la mano del griego Ange Postecoglou, los ‘Socceroos’ se esperanzan con hacer un tarea destacada, a partir de su apuesta a la tenencia y la circulación del balón. Con rivales de fuste enfrente, el campeón de la Copa Asiática 2015 medirá el nivel de un equipo que llega en una de sus mejores versiones.

Por Federico Cué Barberena (@fede_cueb), con aportes de Chris Matthews-Darby (@C_MatthewsDarby), co-editor de Kickscribe

La Copa Confederaciones 2017 tiene una particularidad: el representante del continente asiático no pertenece geográficamente a esa región. Sin embargo, no es un detalle que preocupe a la selección de Australia, que llega al certamen con el mérito de haberse consagrado en la Copa Asiática 2015 y la misión de mostrar un crecimiento en competencias de primer nivel.

Para esa tarea, a sólo unos días del torneo, recibió una pésima noticia: el capitán y referente Mile Jedinak debió bajarse por lesión. Aún así, la confianza reina en el seno del equipo australiano, principalmente puesta en jugadores de buen presente en sus equipos como Tom Rogic (Celtic), Aaron Mooy (Huddersfield, recientemente ascendido a la Premier League) y Jaime Maclaren (goleador de la liga australiana con 20 tantos, lo que le valió ser transferido al Darmstadt alemán), por mencionar algunos.

Con lo mejor que tiene a disposición, el entrenador griego Ange Postecoglou intentará trasladar al primer nivel su juego de tenencia y circulación de balón que le abrió camino a la conquista de la Copa Asiática. Sin embargo, en el último partido de eliminatorias mundialistas ante Arabia Saudita, quedó expuesta una falencia de los ‘Socceroos’: la línea de 3 defensores a la que apuesta el técnico tuvo muchos problemas ante los peligrosos delanteros saudíes y es un punto a trabajar si Australia pretende competir con equipos de la talla de Alemania, Chile y Camerún en el Grupo B.

Con un esquema principal de 3 defensores, 5 volantes y 2 delanteros, el equipo de Postecoglou apuesta a salir de abajo, mover la pelota y dominar la posesión, pero suele tener inconvenientes ante cada contraataque rival. Con rivales de fuste enfrente, el entrenador helénico podría mutar su línea de juego por una versión algo más conservadora. Esa posibilidad crece si el contrincante es Alemania, aún con su plantel alternativo. Frente a México y Camerún, podría verse una postura australiana más fiel a su estilo habitual.

Más allá de las distancias que, a priori, existen con selecciones como Alemania, Chile o México, en Australia se ilusionan con dar pelea hasta el final y, por qué no, alcanzar el título. El sustento pasa por contar con el mejor equipo desde mediados de 2000, con el plus de la experiencia adquirida en el salto a la confederación asiática a partir de 2005. Y cuenta con un antecedente positivo: el subcampeonato de 1997, cuando la Copa Confederaciones llevaba el nombre de “Rey Fahd” y aún no era reconocida por la FIFA.

Y Postecoglou es el comandante de la ilusión. Considerado uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol australiano, cuenta en su palmarés con dos bicampeonatos de la liga de ese país, logrados con South Melbourne y Brisbane Roar (equipo con el que estuvo invicto 36 partidos). Es un ganador y, por eso, quiere llevar a su seleccionado a la victoria en la Copa Confederaciones.

Un párrafo aparte también merece el emblema de Australia: con 37 años, 96 partidos jugados y 48 goles, Tim Cahill es el ancho de espadas de la esperanza del campeón asiático. El experimentado delantero será el líder de un equipo con varios jóvenes que ya tienen cierto recorrido con la camiseta amarilla y verde, como Mat Ryan, Trent Sainsbury, Aaron Mooy y Rogic

Por otro lado, este certamen será una oportunidad de volver a acercar al público con el seleccionado australiano. En un país en el que el fútbol no es popular y queda totalmente relegado por el rugby, los fanáticos no responden a la convocatoria de los ‘Socceroos’. Sin ir más lejos, en el último amistoso ante Brasil, cerca de 50 mil hinchas se acercaron al estadio de Melbourne, que cuenta con capacidad para 100 mil. Y en el partido de eliminatorias ante Arabia Saudita, apenas 30 mil fueron a alentar al local. Pero, como ocurre habitualmente con el público futbolero, los triunfos pueden reavivar el interés de los australianos por su equipo.

Probable XI: Ryan; Degenek, Sainsbury, Wright; Irvine, Milligan; Leckie, Rogic, Mooy, Behich; Juric

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