Honduras, necesitamos que nos metan en otra onda

Por Jorge Cardona (@JorgeCardonaHN)*

Aquel marzo de 2011 Luis Suárez se presentó con bombos y platillos. No había chance para el análisis. Eran tiempos buenos, la ilusión de haber estado en un segundo Mundial aún estaba fresco y quizá, Honduras, vivía de los sueños, en una burbuja…

¿Por qué este prólogo? Porque creíamos que después del desastre de Honduras en Sudáfrica y de apenas sumar un punto, ese derecho del sufrimiento había que pagarlo. Y fue doloroso.

Aquel 2011 Suárez se enfundó la camisa de Honduras tras ganarle el pulso a Juan Carlos Osorio que era el más indicado. Suárez en aquel entonces mostraba un rostro de bravura,  como aquel comandante que se muestra ante un soldado, respeto y trabajo, fueron su carta de presentación.

Pero eso, finalmente fue un espejimos. Nos dimos cuenta que más allá de una clasificación, pesó el no haber realizado un buen análisis, profundo y sincero, de lo que antes había ocurrido en 2010. Nos dimos cuenta que el mal seguía, y que todo se resumiría en tres juegos, nada más. La misma historia.

Honduras llegó divido a Brasil 2014, el Mundial que era para destacar, para lucirse, para dejarse de torpezas, para enseñarle al mundo esa vieja garra catracha, fue todo lo contrario.

Y terminamos “destruidos”. Porque aquel técnico de carácter, se mostró liviano, porque aquel técnico que dijo que no iban a Brasil de paseo, resulta que fue así, porque no fue capaz de unir al grupo. O que se los cuente Jerry Bengtson, quien durante una práctica se indignó  por no ser titular y terminó saliendo del grupo. Meses más tarde volvió…

Honduras llegó a Brasil a cumplir con un grupo que -en lugar de sudar la camisa en la cancha-habló de falta de unión, sino recordemos lo que dijo Noel Vallades al confirmar la división que hubo entre los que tienen un buen contrato en el extrajero, con los locales.

En conclusión, si Sudáfrica fue pésimo, lo de Brasil en este 2014 fue un desastre. Da pena. Y duele saber que Honduras dejó escapar el mejor momento para destacar en la historia de nuestro fútbol. El vecino Costa Rica lo entendió de otra manera y vea lo que nos mostró.

No debemos soñar con clasificar a Rusia en el 2018, porque resulta que se requiere de una proxilaxis,  para evitar que la enfermedad sea peor. El panorama es sombrío, sí, pero habrá que preparar otra generación que sea capaz de enseñarnos otro camino. Que nos meta en otra onda.

Y como todo en la vida, un día se fue Suárez y no dejó sus frutos. Fue escaso. Aquel marzo de 2011 queda para la historia, de un cierre poco placentero, con broche de oro, no… sino de fastidio.

 

*Jorge Cardona es un periodista hondureño. Ex periodista multimedia del Grupo Opsa-Diario Deportivo Diez (diez.hn), actualmente realiza Edición de sitios web y programas radiales deportivos para el Grupo Radial Amin en Washington DC (Estados Unidos)

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