Aún pueden ofrecer más

Por Daniel Cadena Jordan (@mistermoezig) *

Justo antes de comenzar el camino a lo que sería su cuarta estrella en el pecho, Alemania debió enfrentarse a Armenia como parte de su preparación. En dicho encuentro, el cual los germanos dominaron con un 6:1, Marco Reus salió lesionado; y desde el primer instante, se supo que no podría jugar el torneo para el cual venía preparándose. Evidentemente, Joachim Löw, seleccionador nacional, además de sus compañeros de la selección, prensa y aficionados a la Mannschaft, tuvieron un momento de pánico.

Antes de siquiera tener definido el plantel que viajaría a Brasil, Lars Bender se convirtió en una baja forzada por una lesión en una de sus rodillas.

Ilkay Gündogan y Mario Gómez vieron pasar la mayor parte de sus temporadas con sus clubes, Dortmund y Fiorentina, desde el quirófano y la sala de rehabilitación.

Alemania llegó a Brasil con un equipo colmado con bajas de peso, y, pocos recuerdan, con la duda si figuras tan vitales para el título como Neuer, Schweinsteiger y Lahm iban a poder disputar la Copa del Mundo. Sin embargo, dieron la mejor actuación que ha dado un campeón desde que Brasil se hiciera pentacampeón en el 2002.

La gran virtud del triunfo de Alemania no yace en el campo, sino en los bastidores y las canteras que existen a lo largo y ancho de esta nación de 83 millones de habitantes. El resultado de una reforma del sistema de fútbol profesional y de fútbol menor que se realizó por la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y posteriormente ejecutada por la recién creada Liga Alemana de Fútbol (DFL), en el 2001. Esos ajustes fueron los que permitieron poder captar, por primera vez, jugadores de poblaciones alejadas a los grandes equipos, por ende lejos de los grandes reclutadores. Esta pesca daría una generación tras otra de calidad a granel.

Ya para el 2009, sonaban los vientos de cambio y las alertas de lo que vendría a ser esta Alemania. Tres selecciones juveniles se alzaron campeones en dicho año. Un segundo pitazo se dio en el comienzo de la década del 2010-2019; con tres incursiones del Bayern München en la final de la Champions League, logrando su título ante sus compatriotas del Borussia Dortmund, en la primera final alemana en la historia del fútbol europeo.

El mismo mes de julio que Alemania alzaría la Copa del Mundo por cuarta vez, la selección sub19 ganó la Euro de esa categoría, y el máximo goleador del certamen fue un alemán.

No fue un destello de luz, ni una malnombrada “generación de oro”. Es un modelo producto de una reforma que ha transformado lo que es el fútbol en Alemania. Pasión y hobby de millones, dicho país cuenta la primera y segunda división con mejor promedio de llenado de sus estadios en el mundo, así como la federación con mayor cantidad de inscritos como jugadores (cerca de 8 millones; o el 10% de toda la nación). Muy a su manera, Alemania se ha concentrado a ganar produciendo equipos y no figuras. No hubo un solo jugador alemán que no fuera vital para los siete partidos mundialistas; cada uno siendo figura en el momento que le tocó serlo: Müller ante Estados Unidos y Portugal, Neuer y Schürrle ante Argelia, Kroos ante Brasil, Götze en la prórroga ante Argentina, etc.

Para Rusia 2018, Alemania no contará con varias figuras que escribieron la historia del 2014. Klose entra al retiro y a la leyenda. Lahm colgó los botines de la selección. Schweinsteiger y Podolski tendrán ya 33 o 34 años. Suena difícil imaginarse a la selección sin muchos de ellos, quienes vivieron completos el resurgir de la selección como potencial mundial, pero parece algo inevitable.

Lo bueno es que por ellos llega una generación llena de vigor, que ha venido imprimiendo presión a los actuales campeones del mundo. Incluso, varios de ellos se terminaron colando en la convocatoria actual: Matthias Ginter (21), Erik Durm (21) y Julian Draxler (19) son las caras más visibles de una Alemania rejuvenecida que tiene calidad para demostrar. Otros jugadores como Kevin Volland, Sebastian Rode, Sebastian Jung, Robin Knoche, Johannes Geis, Emre Can, etc., estarán compitiendo por un puesto en la plantilla, en lo que muchos especialistas del fútbol alemán consideran “la más talentosa camada” que se haya visto recientemente.

Entonces, en vísperas del Mundial a tener lugar por primera vez en tierras rusas, deberemos esperar muchos nombres nuevos, recuerdos nostálgicos de quienes los antecedían, pero sin lugar a dudas una selección consolidada, que, muy posiblemente también le dé la oportunidad mundialista a Reus, Gündogan y Lars Bender. Sin tener que ahondar mucho en detalles, se puede prever mucho relevo, pero la consolidación de nombres aún jóvenes con mucho que ofrecer, aún; como Hummels, Kroos, Khedira, Götze, Schürrle, Thomas Müller –quien está a 6 goles del récord de Klose a los 24 años, cabe destacarse-, además de varios. La Mannschaft apuntará al pentacampeonato y a ser el primer campeón consecutivo desde que lo hiciera Brasil en 1958-62. Apuntar a menos, no hace sentido.

 

* Daniel Cadena Jordan: Cursando una Maestría en Ciencias Deportivas en la Universidad de Konstanz, Alemania. Entrenador de divisiones juveniles del FC Konstanz. Redactor de fútbol alemán en Vavel.com. Fundador y actual director del sitio especializado Mi Bundesliga

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